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Reconociendo la Voz de Dios
Domingo, 30 de Agosto del 2009

 

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  • Acerca de Pastor Joe
  • Resumen

Joe Keenan, Pastor de la Iglesia Gulf Meadows es un hombre de visión, compasión y fortaleza en la Palabra. Ha estado envuelto en el ministerio de tiempo completo por más de 26 años. El sueño de  el es ver su ciudad, nación y al mundo impactados por el amor de Dios. Ésta experiencia fue lo que hizo cambiar su vida por siempre y lo trajo al ministerio.  

El Pastor Joe está dotado con un mensaje único poderoso que toca los corazones y anima a gente de todas las edades, clases sociales, y culturas a desear un caminar más cercano a Dios y servirlos como su Salvador al influir ellos a su vez sobre la vida de otras personas.

A través de los años, el también ha sido mentor y figura paternal para muchos en el ministerio. Su espíritu generoso ha sido un ejemplo a todos los que le conocen.

Junto con su esposa, Becky, pastorean Gulf Meadows, una iglesia celular bilingüe en Houston, Texas.   Su deseo es ver nacer a muchos líderes en el ministerio, preparados para la obra del Señor.

Lucas 4:16-28 “Vino a Nazaret, donde se había criado, y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me  ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos, a predicar el año agradable del Señor. Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros. Y todos daban buen testimonio de él, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José? Él les dijo: Sin duda me diréis este refrán: Médico, cúrate a ti mismo; de tantas cosas que hemos oído que se han hecho en Capernaum haz también aquí en tu tierra. Y añadió: De cierto os digo, que ningún profeta es acepto en su propia tierra. Y en verdad os digo que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en toda la tierra; pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda en Sarepta de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el Sirio. Al oír éstas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de ira.”

Éste fue el comienzo del ministerio de Jesús; tenía una unción asombrosa. En el lugar que el comenzó su ministerio fue en su propio pueblo en Nazaret. Al leer Jesús las escrituras les dice: Yo soy el Mesías, yo soy el escogido, yo soy a quien estaban esperando, el Espíritu Santo está sobre mi vida; y lo que pasó fue que no lo recibieron; ellos tropezaron con su humanidad. En la escritura anterior Jesús les decía que hay personas que reciben de Dios y hay personas que pierden lo que viene de Dios. Queremos ser la clase de personas que obtenemos lo que Dios tiene para nosotros. Queremos todo lo que Dios tiene para nuestras vidas.

Jesús vino para todos los judíos, pero solo algunos creyeron en él como: Pedro, Juan y los otros discípulos; pero no todos los judíos lo recibieron. Hay personas que pueden reconocer cuando Dios les está hablando y otras que no pueden reconocerlo. Pero cuando tú puedes reconocer que Dios te habla. La fé viene por el oír y el oír la palabra de Dios. Cuando tu sabes que Dios ha hablado a tu vida. Cuando tú sabes que Dios te ha dado una palabra a tu vida tú puedes dar un paso adelante con esa palabra.

Algunas de las ocasiones en las que no reconocemos que es Dios quien nos está hablando es porque no nos gusta la manera en que se nos está diciendo. A veces el orgullo no nos permite escuchar. Cuando la palabra de Dios viene. Es a través de una persona, Dios puede usar las circunstancias, puede usar las situaciones, Dios puede hacer cualquier cosa. Muy a menudo Dios trata de hablarnos y no podemos oírlo porque nuestra  cabeza es dura o nuestro corazón se ha endurecido. Yo quiero saber reconocer cuando Dios hable a mi vida.   El tesoro más grande que podemos tener es un corazón que puede oír la voz de Dios. Porque esto te mantendrá firme cuando pases situaciones difíciles, va a cuidar de ti cuando tengas que tomar una decisión y te va a mantener de toda trampa del diablo. Tener ese corazón que reconoce la voz de Dios.

En la historia de Naaman  quien estaba leproso escuchó hablar acerca del profeta de Dios. Naamán quien era un General, rico, hombre poderoso, y cuando fue a la carpa de Eliseo, pensando que Eliseo lo atendería, le impondría sus manos, lo ungiría con aceite, pero Eliseo no salió ni siquiera a recibirlo; el envió a su siervo y le dijo: Ve y dile; el mensajero sale y le dice: Yo tengo un mensaje del hombre de Dios y su mensaje es que vaya al Río Jordán y que se sumerja siete veces en él. Naamán se puso furioso, enojado, porque no salió a recibirlo, no lo ungió y solamente lo mandó a bañarse en un Río sucio. Él se va enojado y su asistente le dice: General si el te hubiera dicho que hicieras algo difícil para sanar tu lepra lo hubieras hecho; pero te pidió que hicieras algo fácil. ¿Por qué no le obedeces? Naamán dice que lo hará pero no quiere que nadie lo vea hacerlo; se dispone a sumergirse por siete veces en el Río y la séptima vez el sale limpio de lepra. El fue perfectamente sano; entonces el supo que era Dios quien le había hablado. Entonces el regresó con el hombre de Dios y le dio gracias.

Muchas veces Dios nos habla de muchas maneras y a veces no lo podemos ver, algunas veces Dios nos puede hablar a través de nuestros hijos. Debemos orar para que Dios nos dé un corazón para escuchar, ver y poder entender cuando Dios nos habla.

En el libro de Reyes leemos acerca del rey Salomón quien Edificó el Templo de Dios; el Padre de Salomón murió; Salomón estaba solo y una noche tuvo un sueño y en éste sueño Dios se le aparece y le dice: Lo que tú me pidas Salomón te lo voy a dar.  Salomón le dice: Señor yo solo soy un joven y estoy a cargo de todo este pueblo; yo no sé como hacerlo; yo te pido un corazón sabio y entendido; el pidió un corazón que pudiera oír la voz de Dios. Salomón quería saber reconocer cuando Dios era quien le hablaba.

Oremos: Señor danos un corazón que escuche la voz de Dios.

–Pastor Joe Keenan

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